Doctor Arbatov, cirujano plástico
«¡Bienvenidos!
Antes que nada, debo advertirles que el sitio web que están visitando todavía está lejos de la perfección, está atiborrado de artículos, fotografías e ideas relativas a la cirujía plástica, pero a pesar de todo, nunca ha sido domado. Ustedes no encontrarán aquí ningún tipo de dictadura así que pueden navegar libremente por sus páginas sin prejuicios ni opiniones prefabricadas.
Yo, V. V. Arbatov, intentaré, a la medida de lo posible, abstenerme de exponer los contenidos de este sitio web de manera trivial, tradicional o prosaica, dándole más bien un cierto toque de elegancia literaria en la revelación de mi carácter individual específico como cirujano.
Al dotarme de mi propio espacio (o tribuna, si así les gusta más) para exponer mis criterios profesionales, he recibido la placentera posibilidad de comunicarme con mis pacientes (aquí me gustaría pedirles perdón por mi inclinación a las moralejas impregnadas, para colmo, de una ironía no siempre oportuna) y espero que cada paciente vea mi cirujía con ojos de un crítico severo y me ayude a estimular mi voluntad picando mi ambición profesional (aquí les pido que tomen en cuenta que nadie ha descrito mi voluntad como envidiable, así que, por favor, no me provoquen en vano y no se busquen motivos para criticar cosas insignificantes). Es que la cirujía plástica es una cirujía irrisoriamente complicada ya que existen tantas operaciones cuantos átomos hay en el Universo.
Hoy en día, en la cirujía plástica, las cosas han tomado ese estilo algo“multimedia”, no obstante, les pido que no se les olvide que las operaciones siguen siendo una creatividad hecha a mano y en ella, como en cualquier oficio que tenga sus tradiciones, se puede y se debe aspirar a alcanzar una maestría técnica absoluta, aunque ésta se vea magnánimamente disimulada.
Esta preciosísima experiencia de comunicarme a través de mi sitio web personal me agrada verdaderamente (así como me agrada mi profesión) y cada vez que estoy al lado de la mesa de operaciones o escribo algo (ya sea respuesta a la pregunta de una paciente o un artículo), se me inyectan en la sangre ondas de endorfinas transformándose en flujos de alegría, pura y palpitante. Así que sean bienvenidos a este generador personal e interactivo de ideas profesionales que es mi sitio web en donde no se aburrirán en mi compañía, al menos así lo espero yo….
